La iluminación museográfica es compleja y requiere amplios conocimientos técnicos. Lo ideal en un proyecto de iluminación para un museo es que se lleve a cabo por un equipo multidisciplinar. Este equipo está compuesto por expertos en diseño de iluminación y personal de conservación del propio museo. Una de las cuestiones más importantes es que la iluminación no debe de dañar los objetos expuestos. Además debe pasar desapercibida para los visitantes estando integrada en el espacio arquitectónico.

La iluminación debe ayudar a generar el mejor contexto expositivo para el visitante, guiará su visita y hará que dirija su atención a las características de los objetos expuestos. Como ya sabemos la iluminación es un elemento más de significación capaz de generar emociones (enlace art).